Lunes, 07 Junio 2021 14:38

Gerardo Gamba

A 40 años del inicio de la epidemia de VIH/SIDA

Dr. Gerardo Gamba Ayala

Comité de Ciencias Naturales Comité de Ciencias Naturales



En 1981 se reportaron los primeros casos de lo que se convertiría en una epidemia de proporciones épicas y que trajo consecuencias médicas y sociales en todos los niveles. Dos artículos publicados en el New England Journal of Medicine el 10 de diciembre de 1981 daban cuenta de cinco enfermos en Los Ángeles y once en Nueva York, todos hombres jóvenes y sanos que desarrollaron una infección pulmonar por Pneumocystis carinii, lo que solo ocurre en gente que tiene reducida la función del sistema inmune. De ahí que la nueva enfermedad se pasó a llamar Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). De los 16 enfermos once eran homosexuales y siete adictos a drogas intravenosas. Los cinco pacientes de Los Ángeles habían sido informados previamente por el Center for Disease Control el 5 de junio de ese año. Así, el sábado pasado se cumplieron 40 años de que el mundo tuvo la primera noticia de una nueva enfermedad que ha sido devastadora. Fue la primera epidemia que me tocó vivir como médico. En 1981 era estudiante de medicina y cuando aparecieron los primeros casos en México en 1985 era residente de Medicina Interna en el Instituto Nacional de Nutrición, así que fuimos a los que nos tocó iniciar la era de VIH/SIDA en el Instituto.

La epidemia de SIDA, como ha sido el caso con la de COVID, ha mostrado a la población con claridad la fuerza de la ciencia y a su vez, la insuficiencia de los sistemas políticos para resolverlo a nivel poblacional. En los primeros años, el diagnóstico de SIDA era una sentencia de muerte. Recuerdo la frustración por no poder hacer nada para detener el progreso de la enfermedad en pacientes que se deterioraban, como lo plasmaron magistralmente Tom Hanks en la película “Philadelphia” y Bruce Springsteen en la letra de “Streets of Philadelphia” de la banda sonora, por lo que ambos recibieron el Óscar en 1993.

A los dos años del reporte inicial, Barré-Sinoussi y Montagnier en Francia descubrieron al virus causante de la enfermedad motivo por el que recibieron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2008. Poco a poco fuimos testigos de los avances en el diagnóstico, terapéutica y prevención de la enfermedad por VIH. Hoy en día hay muchas personas que viven con VIH por años. Sin embargo, no se ha podido eliminar al SIDA del planeta. A la fecha han muerto 37.7 millones de personas y se calcula que hay 75 millones infectadas. En 2019 murieron 690,000 pacientes por esta enfermedad.

El SIDA fue el promotor más importante para un cambio enorme en la sociedad. La necesidad de frenar la epidemia impulsó la apertura social en términos de tabúes sexuales. He sido testigo de ese cambio y me da gusto ver que ahora hombres y mujeres con diversas tendencias sexuales lo expresan con libertad, sin perder sus derechos ciudadanos. Desafortunadamente esto no ha ocurrido con la misma intensidad en todos los países y poblaciones, por lo que hay una clara inequidad en el planeta en términos de acceso a prevención y tratamiento para esta enfermedad. Según un editorial de la revista Lancet (doi.org/10.1016/S0140-6736(21)01213-7), todavía hay 67 países miembros de la ONU que criminalizan la conducta sexual consensuada entre personas del mismo sexo y 18 aún no aceptan a las personas transgénero. Lo que no se ponen a pensar quienes son responsables de esto es que pudieran estar perpetuando la inequidad a su propia descendencia.



Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010

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