Martes, 26 Enero 2016 05:00

A 26 años del Consejo Consultivo de Ciencias









El 24 de enero de 1989 -al iniciar la gestión de Carlos Salinas de Gortari- el Diario Oficial de la Federación publicó el Acuerdo Presidencial que dio origen al Consejo Consultivo de Ciencias (CCC), como unidad de asesoría y apoyo técnico del Ejecutivo Federal.

El CCC agrupa a quienes, al haber recibido el Premio Nacional de Ciencias, aceptan explícitamente a formar parte de su membresía, la cual elije entre los suyos un Coordinador General, quien permanece tres años en el puesto con la posibilidad de ser reelegido una sola vez. El Acuerdo menciona entre las actividades del Consejo, el reunirse periódicamente con el Presidente de la República, contribuir a la planeación del desarrollo nacional, así como proponer mecanismos de coordinación del CCC con instancias gubernamentales que sean competentes en materia científica. El CCC ha sido consultado por el gobierno mexicano a lo largo de los años, incluyendo circunstancias  críticas, como lo fue en el caso llamado de las vacas locas en el 2003, o la pandemia de gripe H1N1 que inició en nuestro país en el 2009.

La institucionalidad en materia de asesoría gubernamental para temas de ciencia varía considerablemente de un país a otro, siendo el  mexicano -me refiero al CCC- un caso singular. Como se puede apreciar en el Acuerdo Presidencial de hace 26 años, se trata de un organismo que agrupa a un conjunto de académicos condecorados por una distinción que, si bien la otorga la Presidencia, su asignación no depende de ella. El hecho de que esta calidad -haber recibido un Premio Nacional- sea vitalicia, hace a la membresía del CCC un organismo cuya misión de consultoría a la institución presidencial trasciende a la periodicidad sexenal. Por supuesto, en el organigrama del Gobierno mexicano existen otras instancias capaces de asesorar al Presidente en materia de ciencia, como el Conacyt, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, y la recientemente creada Coordinación de Ciencia Tecnología e Innovación de la Oficina de la Presidencia. Sin embargo, quienes dirigen estos organismos generalmente están asociados a una Presidencia particular, por ser nombrados por ella. Es en ese sentido que el CCC es singular, porque su estructura institucionaliza un punto de contacto entre el titular del Ejecutivo Federal y ese oráculo atemporal que hoy acumula más de un cuarto de siglo de experiencia.

Inicio mi periodo (2016-2019) como Coordinador General del CCC con la esperanza entusiasta de poder brindar la asesoría que nos requiera la actual Presidencia de la República, dentro del marco que nos impone el Acuerdo inicial, con el debido respeto y discreción. Desde el punto de vista de la planeación para el desarrollo nacional, este lapso también representa una gran oportunidad para trabajar en la elaboración y promoción de iniciativas con miras al cambio en el Ejecutivo Federal en 2018. En momentos en que se definirá el liderazgo de quienes tomarán las riendas del país, será el momento de incluir en la agenda nacional las propuestas que la comunidad de los científicos más distinguidos del país consideran como de vital importancia para el desarrollo de México.

 

El autor es Coordinador General del Consejo Consultivo de Ciencias

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