Jueves, 15 Junio 2017 12:00

Fuente: Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT)

 

Las matemáticas en la evolución del arte

 


Home


•“Desde la antigüedad, la armonía del Universo se concibió matemáticamente”: José Antonio de la Peña.

A lo largo de los siglos, las matemáticas y el arte se han relacionado pues la creación artística utiliza los conocimientos matemáticos para avanzar. “Por un lado, las matemáticas son una herramienta para comprender el mundo, y por otro, son una herencia cultural de la humanidad”, dijo José Antonio de la Peña, investigador del Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Durante su charla “Matemáticas y Arte a propósito de Melancolía”, el especialista en álgebra hizo una revisión de la influencia de las matemáticas en la historia del arte. Comentó que existen conceptos matemáticos desarrollados antes de que fueran aplicados al arte. Los griegos desarrollaron técnicas para estudiar la naturaleza y los objetos que los rodeaban, como el Teorema de Tales que dice que si tenemos una barra y proyectamos su sombra se pueden conocer las distancias de las cosas, como la altura de una pirámide egipcia. Tales midió la altura de las pirámides de Egipto con este teorema y con este mismo método Eratóstenes midió la distancia de la tierra al Sol; sin embargo, algunos de estos conceptos se olvidaron a lo largo del tiempo hasta que llegó el Renacimiento.

“Filippo Brunelleschi, arquitecto y escultor renacentista, marcó los elementos de Euclides como la fuente de la perspectiva lineal, un proceso matemático similar a la proyección ortogonal de un objeto en tercera dimensión en un plano de solo dos dimensiones. Los principios básicos presentes en su libro Sobre la pintura ya los había descrito Euclides en su libro Razones y Magnitudes”, comentó el excoordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Antes del Renacimiento, no existía el concepto de perspectiva en el arte, de hecho, en la Edad Media la pintura tenía fines más didácticos, por eso el tamaño de las figuras era proporcional a su rango. “Sin embargo, en el Renacimiento todos los artistas debían ser matemáticos”, dijo De la Peña.

Después de Brunelleschi vinieron otros pintores con grandes conocimientos matemáticos como Paolo Uccello. “Vasari escribiría que Uccello estaba obsesionado con el concepto de perspectiva pues mientras otros artistas solo la usaban para narrar historias diferentes, Uccello la usaba para crear una sensación de profundidad”, dijo el ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes (2005).

Finalmente, Luca Pacioli creó una las obras más influyentes hasta la actualidad: La Divina Proporción, un concepto ligado al denominado número áureo en donde usa ideas de proporción y geometría. “Pacioli oscila entre dos concepciones antitéticas de las matemáticas, una de índole pragmática y otra de naturaleza especulativa e incluso mística. No obstante, Pacioli no es un matemático como tal se conoce en la actualidad, pero sí declaró que la ciencia matemática se debe entender como la suma de la aritmética, la geometría, la perspectiva, la astrología y la música.

“Desde entonces, la armonía del Universo se concibió matemáticamente”, concluyó el investigador. Quien impartió esta conferencia ayer en el marco de la exposición Melancolía, una curaduría que tiene como objetivo explorar cómo en el arte mexicano (desde el periodo virreinal hasta el moderno) se difundieron y desarrollaron creaciones relativas a la melancolía. La exposición reúne en el Museo Nacional de Arte obras provenientes de 137 países.

Inicio