Miércoles, 14 Diciembre 2016 17:08

Arturo Menchaca fue nombrado fellow de The World Academy of Sciencies (TWAS)

 

En entrevista para el Consejo Consultivo de Ciencias, el Dr. Arturo Menchaca, coordinador general del CCC, nos platica sobre su reciente nombramiento como miembro de The world Academy of Sciencies (TWAS), además, brinda una perspectiva sobre el actual panorama de la ciencia en países emergentes.

 

¿Qué significa haber sido nombrado miembro de la TWAS?

La TWAS o Academia Mundial de Ciencias para el avance de las ciencias en países en desarrollo, describe en el nombre su principal misión: la promoción de la ciencia para asegurar el mejor desarrollo de los países. Los “TWAS fellows” son poco más de mil cien a nivel mundial (31 de ellos mexicanos, hasta 2015). Se trata de investigadores reconocidos en su país por su ciencia y por haber contribuido al desarrollo de la ciencia en la región. Basta con revisar la lista de los fellows mexicanos, la mayoría miembros del CCC, para darse cuenta del nivel de esta distinción.

Más que una meta, ser miembro de la TWAS es un reconocimiento. A lo largo de la vida uno va recibiendo etiquetas, como a los generales, ser miembro de la TWAS es un honor que no es gratuito y cada honor tiene sus asegunes. Esto fue fundado para apoyar a los países en desarrollo, de hecho, se llamaban del “tercer mundo”.

Como la TWAS es una academia, desde que estuve en la Academia Mexicana de Ciencias me tocó trabajar con ellos. Nosotros pertenecíamos al gran núcleo de las academias del mundo y ahí los conocí.

Una de las misiones de las academias es tratar de vincular a los académicos con otras partes del mundo. Cuando uno quiere mejorar, uno vincula a sus académicos con la gente que está mejor que uno. Pero en el otro sentido también se da: hay países que no tienen academias y en los que se debe de organizar la vida académica. Hay colegas que viven en América Latina viven sin una organización, entonces uno usa la fuerza de las academias para convencer a los académicos para que se organicen y a los gobiernos para que les hagan caso. Al final de cuentas la ciencia no es muy diferente, digamos que los académicos somos como un gremio.

 

En comparación con otros países, ¿cómo considera que es el desarrollo de la física en México?

Como es frecuente, el nivel científico de los países está relacionado en su nivel de desarrollo. Así, en épocas recientes, la mayoría de los nuevos fellows provienen de China (195 en total) y la India (217 en total). El caso de Túnez es especial, pues quien fue elegido este año será el primero de ese país. Sobre la física mexicana, dado el nivel de inversión, yo creo que los físicos lo hacemos excepcionalmente bien.

 

¿Cuál es el proyecto del que se siente más orgulloso y por qué?

Destaco 4 trabajos que considero más importantes: 1) un estudio de las reacciones nucleares de iones pesados, los cuales comparé con los choques de las gotas; 2) un estudio sobre la producción de antinúcleos con número másico A=2,3 en las colisiones protón-protón en el LHC; 3) la imagen interna de la pirámide del Sol de Teotihuacan que se tomó utilizando muones; y 4) las técnicas de detección desarrollados para el proyecto AMS (Espectrómetro Magnético Alfa) así como para el proyecto ALICE-CERN.

Cada uno de ellos ha representado distintas satisfacciones para mí, sin embargo, si me obliga a escoger, creo que el estudio de los choques de gotas es mi favorito. Todo en él es original mío.

 

Tomando en cuenta que seguimos dependiendo de países de primer mundo a nivel tecnológico, ¿Cuál es el panorama para el desarrollo de la ciencia en países emergentes?

No creo que sea enteramente cierta la dependencia tecnológica de países de primer mundo, al menos no para México. Cada vez hay más cosas, aunque sean poquitas, para las cuales México ya es un país de “Primer mundo”. Tenemos colegas que son realmente de nivel internacional. Varios de ellos pertenecen a nuestro Consejo. Ese nivel México ya lo tiene. Uno quisiera tener miles. Realmente yo siempre digo que México tiene buena ciencia, pero poca, necesitamos más.

Entonces la dependencia de la relación con primer mundo muchas veces tiene que ver con recursos, porque hay cierto tipo de ciencia que es muy cara de hacer. Nuestros países le siguen el paso para estar actualizados, pero es difícil competir porque hay que invertir mucho dinero. Una característica de los países en desarrollo es que las ciencias teóricas se desarrollan más fácil y mejor que las experimentales, esencialmente porque las experimentales son muy caras y las teorías, en general, se pueden hacer con un gis, un pizarrón o una computadora, pero si uno necesita el LHC para trabajar, pues estaríamos dependiendo de otros

Hay una alianza, digamos que el mundo académico ha sido globalizado desde antes que existiera la globalización económica. Siempre ha habido alianzas en aspectos académicos. Simplemente se trata de fomentar y hacer que las cosas funcionen. Yo digo que México lo hace bien, a cierto nivel… tenemos defectos.

En la reunión de fin de año de la AMC fue muy interesante porque estaban los embajadores de Japón, China e Inglaterra, países de primer mundo. Hablaban de sus ciencia y curioso porque los chinos decían que ellos no invierten tanto como deberían pero que “iban para allá” y lo que los hace fuertes son los grandes números porque China tiene la misma gran ventaja que México, somos un país grande. Somos la como la 13ª economía del mundo, pero cuando nos volteamos a ver unos a los otros nos preguntamos ¿cómo lo somos si estamos tan mal? Lo que pasa es que somos el 11º país con mayor población. Cuando uno lo ve, pues sí somos un país muy grande. Yo digo que México va bien y, volviendo a TWAS, la misión es saber qué tenemos que hacer para también apoyar al avance de los que vienen atrás.

 

¿Por qué no quedarse a trabajar en el extranjero, por qué regresar a México?

Es una cuestión generacional. Yo soy viejo: pertenecí a la primera o segunda generación de becarios de Conacyt y en las épocas que me tocó salir era obvio que, si uno quería regresar, cabíamos en cualquier parte porque no había casi nada. Era más “opcional”. Ahora es más difícil, ahora hay jóvenes brillantísimos que regresan ya no obtienen cupo. No me vi obligado a irme, fue cuestión de decisión.

Yo soy muy nacionalista, siempre quise volver a México. Sí es cierto que se me presentó la oportunidad de quedarme en Estados Unidos. Yo hice mi doctorado en Oxford y luego me fui a Berkeley, estando ahí me hicieron una oferta en otra universidad porque estaba abriendo un laboratorio importante. Pero yo siempre me vi en México y ni lo dudé. Creo que no me equivoqué porque tengo colegas que se fueron y sí han tenido éxito fuera, pero siempre seremos extranjeros fuera.

Por supuesto ha habido mexicanos que la han hecho muy bien en el extranjero, el ejemplo atípico es Mario Molina… pero sólo es uno. Cuando uno lo ve hay muy poquitos mexicanos que se han ido y que han podido acceder al máximo ranking, en general volver siempre lo pone en medio de una decisión: ser cola de león o cabeza de ratón y algunos de nosotros nacimos más para ser cabeza de ratón. Se requiere una mentalidad para ser una buena cola de león, pero yo de cabeza de ratón soy feliz.

 

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