Miércoles, 11 Diciembre 2019 19:12

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Generación efectiva de Empresas de Base Tecnológica



De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2016), avanzar hacia sectores más intensivos en tecnología es clave para alcanzar y mantener un crecimiento económico de largo plazo; y la evolución de la complejidad de la estructura económica de un país es un indicador que da cuenta de ello. Por lo anterior, se considera que “Una economía es más compleja si cuenta simultáneamente con una estructura productiva diversifi­cada y con sectores o actividades que existen en pocos países.” (CEPAL, 2016, p. 15).

Hay diversos ejemplos de países que han logrado un importante desarrollo económico y social mediante el impulso a la investigación y desarrollo tecnológico, ligado a la generación y consolidación de empresas de alta tecnología. Dos ejemplos paradigmáticos son Corea e Israel que, partiendo de condiciones difíciles e ingresos per cápita menores a los de México, han logrado posicionarse como países desarrollados en poco tiempo.

El milagro económico de Corea del Sur es una de las grandes historias de éxito del siglo XX. Cuando la Guerra de Corea terminó en 1953, la nación, destruida por el conflicto, era más pobre que la mayoría de las naciones latinoamericanas. Hoy es una de las potencias económicas más sofisticadas del mundo (BBC News, 2015). Según Jasper Kim, profesor de la Universidad Ewha en Seúl, la clave fue la educación; tanto el gobierno como las familias invirtieron de manera extraordinaria en la educación. Esta apuesta fue la que suministró a los ingenieros y trabajadores industriales que necesitaba la base manufacturera de donde sale la riqueza del país. La educación, aunada a las inversiones hábilmente dirigidas por el Gobierno coreano hacia sectores estratégicos, permitieron un despegue económico que ha llevado a Corea del Sur a ser actualmente la undécima economía más grande (de acuerdo al producto interno bruto per cápita) en el mundo (Wikipedia, 2019).

Experiencias como las antes expuestas demuestran que se puede lograr un importante desarrollo económico en relativamente poco tiempo (Fariñas y López, 2006) si se tiene un programa nacional que promueva la investigación, el desarrollo tecnológico, la innovación, pero especialmente, la creación de EBT.

La creación de este tipo de empresas presenta grandes ventajas económicas y sociales debido a su potencial para generar un alto valor añadido en la actividad económica; una mayor valorización económica de los conocimientos tecnológicos generados en las Universidades y en los Centros de Investigación, y una mejor combinación de transferencia tecnológica y retorno financiero, este último, a pesar del alto riesgo que representa la creación de este tipo de empresas (Segura, Fernández, Foruria y Arratibel, 2003).

Es importante mencionar que la creación de EBT “no está exenta de una serie de dificultades que pueden condicionar la supervivencia de las mismas, dificultades asociadas a la financiación, mercados con altos niveles de competencia, etc. que reducen la velocidad del proceso de desarrollo.” (Simón, 2003, p. 15); es por ello que el apoyo del Gobierno se convierte en un aspecto fundamental, ya que el diseño e implementación de políticas públicas para la promoción y creación de EBT favorecerá su consolidación como base del desarrollo económico esperado.

La propuesta que aquí presentamos busca apoyar la creación de nuevas EBT procedentes de las Universidades y los Centros de Investigación. Para ello planteamos una serie de medidas que la política de Estado, diseñada para tal efecto, debiera considerar para incidir de manera efectiva en su gestación:

• Promover el desarrollo de actividades de investigación y desarrollo que den lugar a resultados que puedan ser explotados.

• Incrementar el apoyo financiero para la inversión en investigación y desarrollo y para el desarrollo de la infraestructura y tecnología de punta en las Universidades y Centros de Investigación.

• Crear una instancia federal encargada de prestar asesoría técnica para el desarrollo y presentación del plan empresarial y para la obtención y diversificación de apoyos financieros.

• Incentivar la participación de capital privado en el desarrollo de los proyectos.

• Establecer mecanismos que fomenten una mejor coordinación entre los diferentes agentes involucrados en los proyectos, de tal forma que se haga un uso óptimo de los recursos y medios existentes.

• Promover y brindar todas las facilidades para crear y consolidar una cultura empresarial y emprendedora al interior de las Universidades y Centros de Investigación.

• Fomentar la vocación empresarial en los planes y programas de estudio del nivel superior.

• Promover encuentros, a nivel nacional e internacional, para identificar y compartir buenas prácticas; así como las lecciones aprendidas durante las diferentes etapas de los proyectos.

• Promover y fortalecer las relaciones entre las Universidades y Centros de Investigación y la iniciativa privada.

• Ofrecer incentivos fiscales para aquellas personas físicas o morales que inviertan en la generación de EBT.

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