Lunes, 17 Enero 2022 14:40

Gerardo Gamba

Menor gravedad: ¿Es ómicron, las vacunas o ambos?

Dr. Gerardo Gamba Ayala

Comité de Ciencias Naturales Comité de Ciencias Naturales


Una duda que existe en este momento es si la capacidad de producir cuadros graves por la variante ómicron está disminuida. Hay quien piensa que la disminución en la gravedad de casos en esta cuarta ola se debe exclusivamente al efecto de la vacunación y que la variante ómicron es tan maligna como las anteriores, mientras que otros sostienen que además del efecto benéfico de las vacunas, ómicron perdió la capacidad para infectar las vías aéreas inferiores, por lo que causa menos cuadros graves. La verdad es que quizá nunca lo vamos a saber con certeza debido al efecto benéfico, innegable y claro de las vacunas en reducir la gravedad y mortalidad por COVID. Tendríamos que esperar, si es que ocurre, a ver un estudio en el que un número importante de sujetos no vacunados se infectara con ómicron, al mismo tiempo que un grupo parecido que si se vacunó, en la misma región geográfica y atendidos por similares hospitales, para poder compararlos y así determinar si COVID por ómicron es menos grave. Sin embargo, dicho esto, los estudios que empiezan a aparecer sugieren que la infección por ómicron es menos grave.

Dado que ómicron tiene varias mutaciones en la proteína espiga, es posible que haya perdido afinidad para interaccionar con su receptor, la enzima convertidora de angiotensina 2, por lo que su capacidad para infectar las células pulmonares se redujo, mientras que su habilidad para producir gripa, como otros coronavirus, se mantiene.

Dos estudios poblacionales interesantes que se han publicado recientemente sugieren que ómicron podría estar causando cuadros menos graves. Uno que fue liberado en línea por Lancet el 29 de diciembre muestra el análisis de la segunda, tercera y cuarta ola de COVID, por las variantes beta, delta y ómicron respectivamente, justamente en Gauteng, Sud África de donde salió ómicron. Los casos en la segunda, tercera y cuarta ola fueron 41,046, 33,423 y 133,551, respectivamente, pero las hospitalizaciones ocurrieron en el 18.9, 13.7 y 4.9%, respectivamente. Es decir, con ómicron muchos más casos pero menor proporción de hospitalizados. De los pacientes hospitalizados se consideraron como graves el 28.8 % en la cuarta ola, en comparación con 60 y 67 % de la segunda y tercera. El riesgo relativo de tener enfermedad grave en la cuarta ola fue de 0.27 en comparación con la tercera. Dado que en la tercera ola ya había muchos sujetos vacunados, esto sugiere que quizá ómicron es menos capaz de producir enfermedad grave.

Otro estudio publicado el 11 de enero como preprint (MedRxiv) es un análisis de los casos de COVID en el sur de California durante diciembre de 2021, en un sistema de salud llamado Kaiser. Se detectaron 52,297 casos de COVID por ómicron y 16,982 por delta. Requirieron hospitalización 235 (0.4 %), y 222 (1.3 %), respectivamente. Del grupo de ómicron, siete requirieron terapia intensiva, ninguno con ventilador. Un paciente falleció. Del grupo de delta, 23 requirieron terapia intensiva, 11 con ventilación mecánica y 14 fallecieron. De los pacientes hospitalizados el promedio de estancia en los que tuvieron ómicron fue de 1.5 días, mientras que en los de delta fue de 4.9.

Las vacunas han sido claves en reducir la gravedad del COVID. Eso es innegable y la población entera, incluyendo niños, deben ser vacunados. Sin embargo, los datos que están saliendo sugieren que ómicron tiene menos capacidad de producir COVID grave.



Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán e Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM.

Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010

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