Martes, 14 Junio 2016 19:25

La investigación y el Reporte de Ciencia de la UNESCO 2015


Dra. Blanca Jiménez Cisneros

Junio 15, 2016

La Crónica de Hoy, Opinión



En noviembre de 2015, la UNESCO publicó su reporte sobre el estado de la Ciencia en el Mundo: Reporte sobre Ciencia: Rumbo al 2030. En dicho reporte hay mucha información tanto de interés para la comunidad científica como para el público en general. En este artículo, trataré ambos intereses, los cuales son: las cifras básicas sobre el progreso de la ciencia; tendencias de los países para hacer innovación; la movilidad de la ciencia y la mujer y la ciencia.

Cifras Básicas sobre el progreso de la ciencia. Uno de los mensajes principales del reporte de la UNESCO, señala que la brecha entre los países del Norte y del Sur en materia de ciencia e innovación ha disminuido, de manera global. Ello se explica porque cada vez más los gobiernos han incorporado a la ciencia, la tecnología y la innovación en sus planes de desarrollo, en particular como un medio para modernizar la economía. Así, a pesar de que se ha vivido una crisis económica y financiera mundial en los últimos años, la inversión en investigación y desarrollo tecnológico incrementó, entre 2007 y 2013, en casi 31 por ciento, es decir, más que el crecimiento del producto interno mundial (aproximadamente, 20 por ciento).

Para el caso de México, si bien el crecimiento entre 2009 y 2013 fue menor, de 16 por ciento en términos del porcentaje, en términos de la cantidad de recursos económicos invertidos, la inversión incrementó en 43 por ciento, lo que significa un aumento referido al número de habitantes del 36 por ciento, de acuerdo con el mismo reporte. Es interesante señalar que en el incremento global, la participación de países con escasos recursos es importante, muchas veces más significativa que la de los países desarrollados.

En los países con altos ingresos, se ha reducido el apoyo a la investigación por parte del gobierno, como resultado de las políticas de austeridad. A pesar de lo anterior, en los datos sobre la inversión total, la diferencia anterior entre países con altos y bajos ingresos no es aún notoria, ya que en los primeros ha sido la iniciativa privada la que ha mantenido o incluso incrementado el nivel de inversión. Para México, la participación de la iniciativa privada en el fomento de la investigación y desarrollo tecnológico, en cambio, no ha aumentado, sino más bien ha tendido a decrecer.

A nivel mundial, el número total de investigadores aumentó, entre 2007 y 2013 en 21 por ciento. Como referencia, en México el incremento entre 2009 y 2013 fue de 7 por ciento, de 42 mil 973 a 46 mil 125 investigadores, pasando así de 369 investigadores de tiempo completo por millón de habitantes, a 386. Del total de investigadores en el Mundo, sólo 28 por ciento son mujeres. En contraste, en Latinoamérica el porcentaje es de 44 por ciento y en México (con datos de 2009) de 32 por ciento.

En cuanto al producto típico de los investigadores, las publicaciones a nivel mundial se incrementaron en 23 por ciento entre 2008 y 2014. Sorpresivamente, el mayor incremento se observó en los países de ingreso medio alto (95 por ciento) y de ingreso medio-medio (68 por ciento). Una característica especial, y de manera generalizada, es que los científicos no sólo publican cada vez más en revistas con factor de impacto, sino que además hay también una fuerte tendencia a publicar más en coautoría, en especial con colegas extranjeros. Esto último puede ser motivo de discusión en el análisis del progreso en las cifras totales de publicación. Para México, el incremento de publicaciones fue de 30 por ciento, con 44 por ciento de los artículos en coautoría con investigadores de otros países.

Tendencia a la innovación. A pesar de que la mayor parte de la investigación y desarrollo provienen de países con altos ingresos, hoy en día, la innovación se observa en un amplio espectro de países. Esta conclusión proviene de un análisis efectuado por el Instituto de Estadísticas de la UNESCO en 65 países, con características diferentes, y en donde se aplicaron cuatro tipos de indicadores: a) Productos innovadores; b) Innovaciones organizacionales: c) Procesos innovadores; d) Innovaciones de mercado. En general, no hay correlación entre los ingresos y la innovación. Aunque sí se observa una tendencia mayor a innovar en países con altos ingresos, en estos últimos los indicadores antes mencionados varían entre 0 y 45, mientras que para países con bajo y medio ingreso el intervalo es de 0 a 65. En ese estudio, los valores para México varían entre 0 y 10.

La movilidad de la Ciencia. El número de estudiantes internacionales aumentó en 46 por ciento entre 2015 y 2013, de 2.8 millones a 4.1 millones a nivel mundial. Además, la UNESCO señala que es notorio en muchos países el interés por atraer a los mejores talentos a sus escuelas y, posteriormente, quedarse con los mejores de los mejores, para ser así cada vez más competitivos internacionalmente. Si bien la movilidad es una experiencia inigualable para nuestros y otros jóvenes, conviene reflexionar en ello ya que puede favorecer una descapitalización intelectual de algunos países, en caso de no tomar medidas apropiadas.

Los países que reciben un mayor número de estudiantes extranjeros de nivel doctorado son Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, en particular en el campo de las ciencias naturales y de la ingeniería. Pero también, es de llamar la atención, que países con diversos niveles de desarrollo están implantando políticas similares como es el caso de Brasil, Arabia Saudita o de Vietnam. En la Unión Europea incluso se habla ya de establecer una visa científica. De forma también interesante, el Reporte señala que las empresas privadas también están cambiando la ubicación geográfica de sus centros de investigación a nivel mundial.

La Mujer y la Ciencia. Un último aspecto que deseo abordar es el tema del género y la ciencia. Destaca que en todo el mundo la información en este sentido es escasa. En cuanto a la distribución, a pesar que en el nivel de maestría 53 por ciento de los estudiantes son mujeres, su participación disminuye a 43 por ciento a nivel de doctorado, y representan apenas un 28 por ciento del total de los investigadores. Los porcentajes varían mucho de una región a otra, en Europa del Este 49 por ciento de los investigadores son mujeres; en América Latina y el Caribe 44 por ciento; en los Países árabes 37 por ciento; en la Unión Europa 33 por ciento; y en la África Subsahariana 30 por ciento.

El problema de género puede ser mucho más grave aún de lo que se piensa, pues incluso en países desarrollados las cifras pueden ser dramáticas, por ejemplo en Japón sólo el 15 por ciento de los investigadores son mujeres.

Los datos sobre la participación de las mujeres en puestos directivos de investigación son prácticamente inexistentes y los que hay no son alentadores. Por ejemplo, sólo 14 por ciento de los rectores o vice rectores en Brasil son mujeres; 16 por ciento en Estados Unidos; 17 por ciento en Sudáfrica. En México, datos de la UNAM en el reporte de la UNESCO mencionan que 10 por ciento de los directores de centros y facultades son mujeres. Tomando en cuenta la contribución de los salarios de las mujeres para completar los ingresos de las familias así como el elevado número de hogares que dependen sólo de los ingresos de las mujeres, valdría la pena de reflexionar.


Blanca Jiménez Cisneros es Ingeniera Ambiental, especializada en tratamiento y re-uso del agua, integrante del Consejo Consultivo de Ciencias, CCC, directora de la División de Ciencias del Agua de la UNESCO y secretaria del Programa Hidrológico Internacional.

Inicio