Miércoles, 29 Enero 2020 09:35

Octavio Paredes

Nopal, Alimento-Medicina para la Obesidad. De México para el mundo

Octavio Paredes López

Miembro del Comité de Tecnología y Diseño Comité de Tecnologia y Diseño



El desarrollo de las grandes civilizaciones humanas está ligado al avance histórico de la alimentación. Nuestros ancestros, cazadores-recolectores entendieron esto en forma cabal y dieron nacimiento a la agricultura, comenzando por la domesticación de diversos vegetales, principalmente cereales y leguminosas. En México, el paso de los primeros pobladores por los territorios con cambios agro-climáticos contrastantes, impulsó la incorporación de la vegetación endémica a la dieta de todas las civilizaciones prehispánicas. El uso de estas especies incluyó su domesticación, como es el caso del maíz, amaranto, frijol y nopal, entre otros (https://www.cronica.com.mx/notas)

Este último cultivo alcanzó una popularidad tal entre los pobladores originarios que llegó a ser parte vital de su dieta, tanto el uso de la penca como de sus coloridos frutos, los cuales fueron incluidos en el rico bagaje gastronómico de Mesoamérica. El uso del nopal en la dieta humana en esta región tuvo lugar hace alrededor de 22,000 años; esto incluyó su empleo como alimento, bebida y medicina. Los registros más antiguos del uso del nopal se encuentran en el Códice Mendocino (1535-1550). Los nopalli (vocablo náhuatl) cautivaron a los españoles a su llegada en 1519; se sabe que fueron recibidos con frutos del nopal (nochtli, vocablo náhuatl para describir a la tuna) al entrar a Tlaxcala. Fue tanto el impacto del nopal en la vida colonial que fue incluido como parte de la dieta antiescorbuto de los barcos mercantes de la marina española. Esta situación propició su esparcimiento por diversas regiones del planeta. Este cultivo llegó a ser tan importante que su mejor ejemplo se muestra formando parte de nuestro lábaro patrio.

El nopal pertenece al género Opuntia, que comprende entre 160 a 250 especies; 60 son endémicas del territorio mexicano, y dentro de este grupo, Opuntia ficus-indica es el nombre científico del nopal verdura o “nopalito” utilizado en la alimentación. El nopal tunero por su parte, comprende un número más amplio de especies, que generan principalmente frutos blancos, amarillos y rojos cuyas características sensoriales son muy particulares y exquisitas al grado de ser consumidos como elementos de cocina gourmet en países europeos como Italia.

Dadas las características funcionales encontradas en las pencas de la planta, el nopal ha sido relacionado con múltiples propiedades nutricionales y nutracéuticas desde tiempos remotos. Los nutracéuticos son biomoléculas que existen en los alimentos, ejercen actividades que van más allá de nutrir, y pueden tener efecto en la reducción de ciertas enfermedades o bien en su prevención. Dentro de estas propiedades nutracéuticas se pueden citar aquellas como antioxidantes, antidiabéticas, anticolesterolémicas, antinflamatorias, anticancerígenas o antimutagénicas, por mencionar algunas. Estas actividades han sido encontradas en innumerables plantas que se usan con fines alimenticios y que también son parte de la medicina tradicional.

Diversos estudios han demostrado que el nopal verdura es una fuente importante de compuestos con actividad antioxidante como ácido ascórbico o vitamina C, kaempferol e isorhamnetina. De igual forma, los frutos de nopal, con sus colores tan variados contienen diferentes e importantes niveles de compuestos antioxidantes y nutracéuticos. En este sentido, se ha reportado que contienen niveles importantes de compuestos como quercetina, isorhamnetina, luteolina y kaempferol, así como indicaxantina.

Diversos estudios han demostrado también la presencia de compuestos con actividades benéficas en las semillas y en las flores. El aceite de semillas de nopal es una fuente sobresaliente de ácidos grasos insaturados como ácido linolénico, y oleico; ácidos tipo omega. Las flores contienen en su mayoría compuestos nutracéuticos como kaempferol, quercetina e isorhamnetina.

En México el nopal ha sido asociado principalmente por sus efectos contra la Diabetes Mellitus tipo 2 (DMT2) y como remedio para bajar de peso. Los primeros estudios científicos que validan este efecto surgieron en la década de los 70, pero han adquirido auge en años recientes debido a los altos índices de prevalencia de DMT2 en nuestro país. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2017, el 16% de la población mexicana padecía esta enfermedad. El cuadro es aún más aterrador si lo ligamos con los elevados índices de obesidad, que representan el 33% de los mexicanos.

La aparición de niveles elevados de sobrepeso, obesidad y principalmente la aparición de grasa en la zona abdominal, la presión arterial elevada, altos niveles de triglicéridos y colesterol en sangre, alteraciones en la relación de lipoproteínas de alta densidad (HDL) y lipoproteínas de baja densidad (LDL) conocida como dislipidemia, esteatosis hepática o hígado graso, así como niveles elevados de glucosa en sangre en condiciones de ayuno, son la antesala a enfermedades crónico-degenerativas con alta incidencia de mortalidad como la DMT2 y las enfermedades cardiovasculares. A este conjunto de indicadores previamente mencionados se les agrupa dentro de los marcadores para el síndrome metabólico (MetS, por sus siglas en inglés).

En décadas recientes el número de publicaciones científicas que ligan el uso del nopal, tanto de sus pencas como de la tuna con su capacidad para reducir los biomarcadores asociados al MetS ha ido en aumento alrededor del mundo. En términos generales se acepta que el consumo de nopal tiene efectos marcados en la reducción de niveles de glucosa en sangre. Esto se ha evaluado en un sinnúmero de modelos animales y se han hecho pruebas en humanos que así lo demuestran. Incluso cabe resaltar que estas propiedades no se han limitado a sólo una o dos especies puesto que diversos textos científicos indican que este efecto tiende a estar conservado en el nopal. Otros estudios se han enfocado particularmente en entender cuáles moléculas o componentes presentes en la penca son aquellos que permiten la reducción de estos niveles de azúcar. Al día de hoy la molécula causante de este efecto no ha sido descrita como tal, pero en su mayoría los resultados de las investigaciones indican que podría deberse a sus altos niveles de fibra dietética (fibra soluble e insoluble) y a los compuestos con actividad antioxidante. Este efecto antidiabético o hipoglucemiante del nopal se mantiene aun después de haber sido expuesto a condiciones de procesamiento de alimentos como la cocción, secado o deshidratado. De igual forma el consumo de tunas ha sido asociado con reducción de niveles de azúcar en sangre.

Además de este efecto antidiabético, se ha demostrado que el consumo del nopal y sus frutos reduce considerablemente los niveles de colesterol, triglicéridos y LDL en el plasma sanguíneo; incluso disminuye la agregación de plaquetas que pueden derivar en accidentes cardiovasculares severos. Según datos de la OCDE, en 2019, los niveles más altos de obesidad en el mundo están distribuidos entre Estados Unidos, Nueva Zelanda y México. Diversos estudios indican que esta cactácea es capaz de combatir la obesidad por sus altos contenidos de fibra dietética y los potentes antioxidantes presentes tanto en penca como en frutos.

Elucidar las bondades de esta planta y todos sus potenciales usos medicinales, alimentarios y biotecnológicos es sin duda una tarea que ha representado la labor científica de diversos grupos de investigación, como nuestro laboratorio en Irapuato, México; esfuerzos que no se han limitado a la escena científica nacional sino que es un tema que ocupa a varias mentes brillantes alrededor del mundo. Este mismo año la Organización de las Naciones Unidas ha enumerado al nopal en la lista de los 50 alimentos del futuro ante el creciente impacto del cambio climático y el aumento de zonas con casos severos de sequía. Por ello, y aunque para muchos académicos realizar investigación científica en nopal pueda parecer poco glamoroso (por ejemplo, la secuenciación de genomas es un trabajo altamente glamoroso; pero sin identificar el papel de los genes, ello inhibe su valor), es una planta milenaria cuyas características genómicas, metabolómicas y de potencial uso biotecnológico no han sido elucidadas a cabalidad aun en nuestros días. Sobra decir que su consumo sigue vigente a pesar de los conquistadores españoles; éste no pudo ser erradicado y está arraigado en el imaginario mexicano así como en su gastronomía; rico legado del Mexico prehispánico al mundo. Por ello, no olvidemos incluirlo en la dieta, ni dejemos de lado que quizá sea uno de los aliados más poderosos que tenemos en el país para combatir los altos niveles de diabetes y obesidad; síndrome que asedia también a pasos agigantados a poblaciones ricas y pobres a nivel mundial.

Referencia: Angulo-Bejarano, P. I., Gómez-García, M. D. R., Valverde, M. E., & Paredes-López, O. (2019). Nopal (Opuntia spp.) and its effects on metabolic syndrome: new insights for the use of a millenary plant. Current Pharmaceutical Design, 25(32), 3457-3477.
PIAB: Académica, Centro de Bioingeniería, Escuela de Ingeniería y Ciencias, ITESM, Campus Querétaro.
OPL: Investigador Emérito Cinvestav-IPN y SNI-CONACYT. Premio Nacional de Ciencias. Premio de la Academia de Ciencias del Mundo en Desarrollo.



Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias
Investigador Emérito del Cinvestav-IPN y del SNI-CONACYT.
Premio Nacional de Ciencias.
Premio de la Academia de Ciencias del Mundo en Desarrollo.
Académica, Cinvestav-IPN, Unidad Irapuato. (Junio del 2019).

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