Lunes, 09 Mayo 2016 23:00

Estudiantes de postgrado en Europa-Nuevas estrategias del Conacyt

Dr. Octavio Paredes López

Mayo 11, 2016





En el 2011 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología con el apoyo del Ministerio de Educación Nacional, Educación Superior e Investigación de Francia (MENESR) a través de la Casa Universitaria Franco – Mexicana (que depende de la Secretaría de Educación Publica de México y del MENESR) localizada en la Universidad de Toulouse, al sur del país galo, decidieron organizar el Ier Simposio de Becarios y Ex-Becarios de Conacyt en Francia. El propósito fue escuchar a los estudiantes de posgrado becados por el Consejo y establecer un diálogo con ellos.

Esta reunión mostró lo importante de la idea y de la necesidad de: A) Crear espacios de reflexión multidisciplinarios entre los proyectos de investigación de los jóvenes; B) Fortalecer los lazos entre esta comunidad financiada por Conacyt en Europa; y C) Propiciar intercambio de experiencias entre los investigadores en formación; y D) Acercarlos a investigadores mexicanos y a europeos seleccionados y que sus experiencias sean valiosas para la comunidad receptora, entre otros.

Lo anterior dio como resultado que estas acciones se ampliaran en el 2012 y se invitara a los estudiantes mexicanos en los diversos países de Europa a participar; asimismo, el Ministerio francés logró que el evento se llevará a cabo en lo sucesivo en el Parlamento Europeo que está en la histórica y bella ciudad francesa de Estrasburgo; ciudad con un alto nivel de organización, que da la impresión de que ahí no existe pobreza, de fuerte influencia germánica y tierra donde vivió algún tiempo el inventor de la imprenta Johannes Gutenberg. Desde entonces, ya se han organizado cinco eventos. El último tuvo lugar el 6, 7 y 8 de Abril pasado.

En Francia es corresponsable de la organización la Casa Universitaria señalada y que es financiada por los dos países y cuya directora es peruana y profesora de la Universidad de Toulouse; aunque se percibe con claridad que en quien recae en llevar a cabo la parte práctica del asunto lo tiene una diligente mexicana, llena de sensibilidad y habilidad adscrita a esa misma Casa Universitaria. Y en México la responsabilidad se localiza en la Dirección Adjunta de Posgrados y Becas de Conacyt; Dirección que ya tiene una buena dosis de experiencia en estos menesteres. Existe un Comité Organizador, y un Comité Científico al que tuve el gusto de ser invitado, en mi calidad de director de la Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Francia. Por cierto, este pequeño grupo de la UNAM está establecido en la Academia de París, conocida mundialmente como La Sorbona; en otra oportunidad podríamos describir las características de nuestras funciones tendientes a incrementar la internacionalización de esta casa de estudios. Por ahora, solamente desearíamos agregar que se tiene la distinción de ser la primera universidad del mundo establecida dentro de una Universidad francesa.

Llama la atención que los estudiantes mexicanos se financian una buena parte de la asistencia. Y sus trabajos son seleccionados para tener derecho a ser presentados y para poder asistir. En el 2016 cerca del 30 por ciento de las aplicaciones se aceptaron, lo que representó una asistencia de un poco menos de un centenar de estudiantes; la mayoría de doctorado y algunas decenas más de personal académico y organizadores. Cerca del 65 % de los jóvenes provenían en orden decreciente, de España, Francia, Alemania y Reino Unido; y el resto de otros ocho países. Las damas alcanzaron una presencia de cerca del 35 por ciento.

No está por demás mencionar que las instalaciones del Parlamento Europeo están magistralmente diseñadas; las salas de reuniones cómodamente arregladas. Y la sala general de sesiones con el lujo y la comodidad como producto máximo de lo que el dinero puede comprar. Aunque se sale de los propósitos de esta reseña, no es desdeñable la idea de comparar las funciones que tienen las embajadas de los países de la Unión Europea representados en Estrasburgo y las que están en Bruselas; México, por cierto, es de los pocos países no miembros que tiene una pequeña representación aquí.

Es francamente muy difícil poder alcanzar en tan pocos días y ante la intensidad de las ponencias una alta proporción de los objetivos señalados antes; y sin embargo, la decisión de efectuar este tipo de eventos tiene una alta relevancia. Los estudiantes mexicanos ahí representados, que ya son de otras generaciones, son más extrovertidos que aquellos que conocimos en décadas pasadas; y diferentes a nosotros mismos, ex-becarios en el extranjero del Conacyt; son más participativos y preguntones durante las ponencias. Y en algunos casos, se logra percibir un buen nivel académico; mismo que se observa en los diálogos de pasillo. Faltó tiempo para poder tener una visión más completa; pero se les visualiza con un carácter más mundano o internacional. Se esperaría que llegarán a ser más productivos y con más alta presencia internacional que quienes les hemos precedido en México, y que tenemos extensos periodos de formación académica fuera de la nación azteca. Los años próximos lo mostrarán, si ese es el caso; o por lo menos, eso es lo que deseamos con creces.

Hay dos hechos altamente relevantes que no desearía dejar fuera. Uno de ellos, es que la presencia de académicos procedentes de los centros Conacyt fue apabullante. Es con orgullo mayúsculo con el que se reconoce el acelerado crecimiento de estos centros del Conacyt en toda la geografía nacional; y también su plausible involucramiento en las ingentes tareas de la sociedad mexicana. Y sin embargo, la presencia de representantes, seleccionados por factores de atingencia, de las otras instituciones de educación superior formadoras de recursos humanos de licenciatura y posgrado mexicanos es igualmente deseable; ello seguramente vendría a enriquecer las visiones de estos jóvenes. Y el segundo aspecto que merece nuestro reconocimiento al cien (como se dice en el lenguaje popular) es el esfuerzo del Director General del Conacyt, dentro de su apretada agenda, para poder asistir por primera vez por parte de un funcionario de su nivel, durante la organización de estos encuentros europeos, a charlar en diversas ocasiones en una jornada con los estudiantes nuestros; por cierto, charlas muy amigables Esta sencilla, pero sobresaliente actitud, muestra que los funcionarios pueden y deben tener una alta sensibilidad. Los académicos también tuvimos oportunidades equivalentes. Y el nuevo propósito del Conacyt parece ser la organización de una reunión similar en los Estados Unidos. De ser el caso, esperaríamos que la experiencia francesa y europea se vaya enriqueciendo en bien de la generación del nuevo académico y científico de altos vuelos.


El autor es miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

 

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