Miércoles, 13 Abril 2016 03:33

Ciencia y vinculación

Dra. María Valdés Ramírez

Abril 13, 2016





La crisis económica por la que atraviesa nuestro país desde hace muchos años, aunada a la falta de una política organizativa de enseñanza e investigación, amenazan gravemente a todos los renglones de la actividad científica y tecnológica de México.

Debemos enfrentarnos a los tres grandes retos actuales de la humanidad: producción de alimentos, disponibilidad de energía y conservación y mejoramiento del medio ambiente. La resolución a estos problemas se puede dar sólo a través de la ciencia, si ésta es concebida como una actividad integrada a la estructura económica de la sociedad e indispensable para el desarrollo y autodeterminación de un país.

Sin lugar a dudas, la situación de desigualdad en el mundo ha sido generada por la existencia de países poseedores de conocimientos y de tecnología, elementos que son empleados como armas de dominación contra los países pobres, países no poseedores de tales elementos.

El desarrollo científico de un país requiere de suministros económicos suficientes. La crisis económica por la que atraviesa nuestro país desde hace muchos años, aunada a la falta de una política organizativa de enseñanza e investigación, amenazan gravemente a todos los renglones de la actividad científica y tecnológica de México.

Uno de estos renglones lo constituye la formación de recursos humanos de calidad, pues tienen una gran connotación económica. El aprovechamiento e incremento de los recursos humanos no solamente es benéfico para el individuo, sino para las instituciones y el país mismo. La institución obtendrá mejores servicios de sus miembros y, a través de los conocimientos y experiencias que posean éstos, podrán desarrollar tecnologías que les permitan alcanzar sus objetivos más eficazmente en tiempos más cortos y con métodos más económicos. El país se beneficia porque con mayores conocimientos y experiencias lo podrán conducir a la creación de tecnologías propias.

De esto último surge la interrogante ¿las tecnologías generadas en países desarrollados son aplicables en México? Para despejar esta incógnita se requiere de experimentación intensiva llevada a cabo con recursos humanos capacitados.

Me referiré sólo a la producción de alimentos. A pesar de que en la actualidad las instituciones internacionales señalan constantemente el problema de la producción de alimentos, sobre todo a través de medios económicos y ecológicos, y que además, una buena parte de nuestra población lo padece, y aun cuando México cuenta con una infraestructura en instituciones de enseñanza y centros de investigación, es evidente que existen deficiencias en la planeación integral del sistema educativo relacionado con la producción de alimentos, es decir dar instrucción informativa conjugando la información con la realidad y la acción.

Desafortunadamente los cursos de posgrado se organizan frecuentemente siguiendo modelos importados, sin ubicarlos dentro de la realidad nacional y sin contar con personal de profesores capaces de cubrir los temas de los planes de estudio. Esto no sería problemático si existiera vinculación y complementación entre las diferentes instituciones educativas y de investigación para reforzar los programas de enseñanza.

También es desafortunado el hecho de que no existen programas para lograr la adaptación de tecnologías desarrolladas en otros

países, en la producción ecológica de alimentos acorde a nuestras propias necesidades y a nuestras condiciones tan variadas económica, ecológica y culturalmente. Además en esto no hay tecnología de validez universal, cada ecosistema requiere de prácticas específicas, de acuerdo a sus características.

Con la falta de una política organizativa de enseñanza e investigación, no pocos profesores investigadores se han marginado y evitado comprometerse con la comunidad y señalo con pena que muchos otros responden más a sus intereses de clase (“clase científica”) y a sus intereses personales, que a un deseo de servir a la sociedad a la que se deben.

A pesar de todo el esfuerzo y de las resultantes del avance científico en el país, es importante responder a estas interrogantes: ¿cómo se vincula la investigación desarrollada en nuestra institución con las prioridades de desarrollo del país?, ¿tiene nuestra institución acceso a las autoridades que tienen decisión técnico-política para poner en práctica los resultados de la investigación?


La autora es miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

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