Miércoles, 26 Julio 2017 10:30

img-nota

“El hígado: el gran laboratorio del cuerpo”
¿Cómo preservar la salud hepática?

*David Kershenobich Stalnikowitz*

Julio 26, 2017
La Crónica de Hoy, Opinión


El próximo viernes 28 de julio se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis, fecha instituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como una oportunidad de redoblar esfuerzos a nivel internacional en la lucha contra esta enfermedad [1]. La celebración se lleva a cabo cada 28 de julio en memoria al nacimiento del Doctor Baruch S. Blumberg [2], considerado un líder en la comunidad científica tras identificar el virus de la hepatitis B y crear la primera vacuna para prevenir la infección con el virus [3].

En 2016, durante la 69.a Asamblea Mundial de la Salud, se aprobó la primera Estrategia Mundial del Sector de la Salud contra las Hepatitis Víricas para 2016-2021, en la que se presentaron las dos primeras metas mundiales: reducir los nuevos casos de hepatitis B y C en un 30%, y reducir la mortalidad a causa de estos virus en un 20% para 2020 [4].

Con el propósito de sumar esfuerzos en la preservación de la salud hepática, el Dr. David Kershenobich, director general del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) y miembro del Comité de Ciencias Naturales del Consejo Consultivo de Ciencias (CCC), expone qué es la hepatitis viral, cuáles son los virus hepáticos identificados hasta ahora y sus principales vías de transmisión, así como los métodos de prevención.

La Hepatitis Vírica

La Organización Mundial de la Salud, define hepatitis como “una inflamación del hígado” [4], sin embargo, “el hígado se inflama por diversas causas y en el Día Mundial contra la Hepatitis, se reconoce a las enfermedades hepáticas causadas por virus”, aclaró el director del INCMNSZ.

Existen distintos tipos de virus que causan hepatitis, a la fecha se reconocen los virus A, B, C, D y E, éstos, son clasificados como hepatótropos, es decir, que tienen una afinidad para ser “atraídos” hacia el hígado, “hay muchas infecciones virales, pero no todas afectan directamente al hígado”, explica el Dr. Kershenobich.

Cabe resaltar que cada uno de estos virus tienen estructuras distintas, a eso se debe que afectan al hígado de diferente manera y tienen una forma de transmisión específica.

• El virus de la hepatitis A (VHA) y el virus de la hepatitis E (VHE) se contagian por vía oral-fecal y se propagan por medio de la contaminación de agua y alimentos.
• El virus de la hepatitis B (VHB) se contagia por medio de las secreciones corporales: saliva, sudor, semen, vía sanguínea, etc.
• El virus de la hepatitis C (VHB) se contagia fundamentalmente por vía sanguínea.
• El virus de la hepatitis D (VHD) sólo ocurre en personas infectadas con el virus de la hepatitis B.

Al ser tan específicas las formas de transmisión de cada uno de estos virus, también varían los sectores poblacionales en los que se presentan estas infecciones, por ejemplo, en el caso de infecciones por virus VHA, los niños son más vulnerables; mientras que, ante el virus VHC, son los adolescentes y adultos; y ante la hepatitis B, son muy propensas las personas que mantienen relaciones sexuales sin protección.

También, es importante señalar que la mayor parte de los casos de hepatitis A, B y C son asintomáticos, “nos damos cuenta que una persona tiene hepatitis cuando se pone amarilla, pero resulta que por cada caso de personas infectadas que presentan esa característica, puede haber 90 casos que no la presenten” señala el investigador.

El Dr. Kershenobich indica que, en México, el virus de la hepatitis A es el más común. La mayor parte de población adulta del país desarrolló anticuerpos contra el VHA, puesto que anteriormente, el índice de contagio de este virus en la población infantil era muy elevado, de tal manera que prácticamente todos los niños habían contraído hepatitis A antes de los 5 años de edad y la enfermedad era casi imperceptible. Actualmente, sus índices epidemiológicos han disminuido en la medida que han mejorado las condiciones sanitarias.

Respecto a las estrategias de prevención en México, el doctor señala que el Sector Salud ha implementado diversas estrategias, una de ellas es la vacunación infantil. El gobierno mexicano tiene 17 años vacunando a todos los niños contra la hepatitis B, “anualmente se vacunan aproximadamente 2 millones de niños, estamos hablando de que 34 millones de la población mexicana ya están vacunados contra hepatitis B”, mencionó el Dr. David Kershenobich. Si bien, aún no existe un tratamiento que cure el VHB, sí hay una vacuna preventiva.

El director del INCMNSZ agregó, que cada tipo de virus de la hepatitis tiene frecuencias diferentes en cada país. En comparación a los países de Asia, dónde la frecuencia de hepatitis B es muy alta, México mantiene una prevalencia baja, por el contrario, en hepatitis A, la frecuencia en México es más alta que en Europa y EE.UU. En el tema de la hepatitis vírica, se puede decir que México no tiene un problema particular como es el caso de la diabetes y la obesidad donde es número uno, pero no deja de ser un problema a nivel global.

Por otro lado, la cirrosis hepática sí es un problema de salud pública en el país y, de acuerdo con el doctor Kershenobich, se convierte en la 4a causa de muerte en México. La cirrosis hepática es la etapa terminal de muchas enfermedades que afectan al hígado y pueden ser provocadas por diferentes factores como el consumo de alcohol, los trastornos de autoinmunidad, hígado graso o los virus de la hepatitis B y C. El hígado tiene una gran capacidad de regeneración, pero en muchas ocasiones, el órgano tolera agresiones por largos periodos de tiempo. Las manifestaciones clínicas de la cirrosis hepática ocurren cuando el hígado pierde su capacidad de regeneración.

“El hígado es el gran laboratorio del cuerpo, donde se metabolizan, las proteínas, las grasas, los carbohidratos, etc. Si pierde su función y ya no puede metabolizar normalmente se intoxica de substancias que producen encefalopatía, que quiere decir aturdimiento y puede traducirse en un coma hepático” aclaró el Dr. Kershenobich.

El especialista en hepatología resume que en el campo de la hepatitis participan tres componentes indispensables.

1. Los médicos, conociendo acerca de la enfermedad.
2. Los pacientes, porque tienen que vacunarse y tratar de prevenir los factores de riesgo para el contagio.
3. Las asociaciones civiles, la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa) ha sido clave en el desarrollo de la participación de las asociaciones civiles.

Y asegura que, en términos de investigación científica en el campo de la hepatitis, uno de los avances más significativos en este siglo XXI, fue el encontrar la estructura genética del virus de la hepatitis C, que permitió también, encontrar medicamentos para curar el VHC.



REFERENCIAS:

• Blumberg, B. S. (1976). Nobelprize.org. Obtenido de Baruch S. Blumberg - Biographical: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1976/blumberg-bio.html
• Blumberg Institute. (s.f.). Blumberginstitute.org. Obtenido de ABOUT DR. BARUCH S. BLUMBERG: http://blumberginstitute.org/about-us/about-dr-baruch-s-blumberg/
• Organización Mundial de la Salud. (28 de julio de 2016). www.who.com. Obtenido de Organización Mundial de la Salud: /campaigns/hepatitis-day/2016/es/
• Organización Mundial de la Salud. (28 de junio de 2014). www.who.com. Obtenido de ¿Qué es la hepatitis?: http://www.who.int/features/qa/76/es/



* David Kershenobich Stalnikowitz
Director General del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

Inicio