Miércoles, 16 Noviembre 2016 09:36

Sobre Trump

 

*Dr. Jorge A. Bustamante

 

1) La realidad política resultante de la victoria de Donald Trump es la de una división profunda en su opinión pública nacional. Este fenómeno, y otros de la política estadunidense, no se pueden entender sin haber estudiado lo que quiere decir “la cultura política de ese país”. Fuera de Estados Unidos hay gente que confunde “entender” o “hablar inglés” con entender su cultura política. Esto último quiere decir entender su historia, en particular la historia de sus instituciones y de los valores que las inspiraron, así como la historia de sus mitos, de su poder internacional y de sus logros tecnológicos y científicos. Sin haber estudiado y entendido (como se entiende por los estadounidenses) todo lo anterior, no se puede entender ni a Trump, ni a sus seguidores, ni a su triunfo electoral.

2) Como es común entre los que votaron en contra del ganador (en el caso de Estados Unidos fue mas del 50% del “voto popular”, Trump no ganó la mayoría de votos “directos” sino la mayoría de “votos electorales”, ésta es la que determina el triunfo según las leyes electorales de allá), por ello, hay una gran frustración y desilusión entre ellos, que se está manifestando en marchas de protesta contra Trump en las principales ciudades de Estados Unidos.

3) Para entender esto, hay que entender la historia del porqué las elecciones de ese país no las gana el candidato que obtuvo la mayoría del voto popular (como es el caso de las elecciones del titular del poder ejecutivo en la mayoría de los países, incluyendo a México) sino el que ganó la mayoría de un mínimo de 270 “votos electorales”.

4)Esa frustración se ha extendido a los países donde no se prefería a Trump. Entre ellos a México. De aquí ha surgido la pregunta de qué se podría hacer en nuestro país para evitar los efectos negativos de una política estadunidense bajo Trump, que pusiera en práctica las amenazas y visiones sobre México y los mexicanos que Trump pronunció desde el inicio de su campaña electoral.

5) Habría que tomar en cuenta primero la asimetría de poder que caracteriza a las relaciones entre México y Estados Unidos. Sin embargo, sí hay cosas que se podrían hacer empezando por transmitir eficazmente cuál es el poder de compra de productos estadunidenses, tanto de los mexicanos de acá como de los que ya residen en Estados Unidos. Esto se lograría si fuéramos capaces de organizar y poner en práctica un boicot o acción de no compra de productos estadunidenses durante el fin de semana que incluye el día de “acción de gracias” (thanks giving), particularmente durante el viernes de esa semana que se conoce en Estados Unidos como “Black Friday” (noviembre 25). Tal boicot sólo sería eficaz si se organiza a partir de un entendimiento mínimo de la cultura política de Estados Unidos. Esto estaría implícito en el entendimiento y ejecución de las siguientes acciones y omisiones:

A) El gobierno de México no estaría, en absoluto, involucrado en el boicot.
B) La organización del boicot partiría de una propuesta de acción civil que se difundiría por “twitter” o por “facebook”, bajo los slogans siguientes: a) usa tu shoping power, vota ahora con tu cartera o, vote now with your pocket; b) Si vas a alguna ciudad fronteriza abstente de comprar durante ese fin de la semana del thanks giving, particularmente durante el “black friday”. Usa como # (hashtag) “Latino Power”, “border power” “human rights for all immigrants”. De lo que trata este boicot es de mostrar la capacidad de los mexicanos de ambos lados de la frontera para usar políticamente su poder de compra. Esta abstención de comprar, es una acción pacífica y legal en ambos países, que puede transmitir el mensaje de un costo político para Trump si la emprende contra los mexicanos.

Si quienes lean esto no están aun convencidos de participar en el boicot aquí propuesto, piensen en las consecuencias que podrían tener para ti y tu familia, si se ponen en práctica alguna de las siguientes amenazas que hizo reiteradamente públicas el ahora Presidente Donald Trump, para financiar su plan de construir un muro de diez pies de alto a lo largo de toda la frontera con México.

I. Establecer un impuesto a todas las remesas de dinero que envían los migrantes mexicanos desde Estados Unidos que el año pasado sumaron mas de 24mil millones de dólares. Este insumo de divisas a la economía nacional, de la cual nos beneficiamos todos, fue el mayor recibido, más que por el petróleo o por el turismo, sólo después de la inversión extranjera. No habría mexicano que escapara a las consecuencias de la reducción de las remesas desde Estados Unidos que hacen los emigrantes mexicanos, si se cumpliera esa amenaza hecha explícitamente por Trump.
II. Peor desastre le causaría a México el incremento de las tarifas a las importaciones a Estados Unidos desde México que según Trump también se destinarían al financiamiento de la construcción del muro fronterizo. derivada respectivamente de las exportaciones que hace México, que en un 80% del total se hacen a Estados Unidos.

III. La entrada de mexicanos al país vecino quedaría reducida a porcentajes de un dígito si Trump cumple su amenaza de incrementar el número de agentes de la Patrulla Fronteriza a los niveles anunciados en su campaña.

IV. Serían incalculables las consecuencias de una expulsión masiva de los 7 millones de mexicanos indocumentados que hay en Estados Unidos, como lo ha prometido también Donald Trump.

Estas son sólo las principales, pero no las únicas, amenazas que ha prometido Trump a sus seguidores. Además, está la terminación de NAFTA, la reanudación de la privatización del sistema penitenciario a donde se envían a la mayor parte de los mexicanos enjuiciados y sentenciados. Entre otras adicionales.

Si lo anterior aun no te ha convencido de hacer algo por incrementar el poder de negociación de México frente a la nueva administración de Estados Unidos, únete a los que estamos pensando en cómo hacerlo.

 

*Dr. Jorge A. Bustamante
Miembro del Consejo Consultivo de Ciencias
Profesor Emérito de El Colegio de la Frontera Norte y Eugene Conley Professor de la Universidad de Notre Dame

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